Otras Lecturas

 

 

Domingo 22 De Febrero De 2026

 

Nuestra consistencia es el barro y el caminar con esa debilidad es nuestra misión. Pero esa debilidad que nos acompaña es, al mismo tiempo, nuestra fuerza si nos dejamos guiar por Cristo y sabemos imitarle en el modo de enfrentarnos a las tentaciones que la vida nos propone.

Iglesia San Ignacio

 

ORACION COLECTA

Oh Dios, fuente de la vida, Jesús experimentó la prueba en su estancia en el desierto, y así nos enseñó el camino de vencer las tentaciones del mal. Guíanos desde el comienzo de esta cuaresma para que podamos vivir nuestra vida diaria santificados siempre por tu palabra. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA: Gén 2:7-9; 3:1-7

Al hombre, modelado de arcilla, Dios le concede el aliento divino para que viva. Según el Génesis el hombre no es más que tierra, pero tierra amada por Dios. Al desobedecer el mandato divino se aleja de la fuente de su vida y de su dignidad.

SALMO RESPONSORIAL: Sal 51:3-4, 5-6, 12-13
R/ MISERICORDIA, SEÑOR, HEMOS PECADO

1. Ten piedad de mí, oh Dios, en tu bondad,
por tu gran corazón, borra mi falta.
Que mi alma quede limpia de malicia, purifícame de mi pecado. R/

2. Pues mi falta yo bien la conozco
y mi pecado está siempre ante mí;
Por eso en tu sentencia tú eres justo,
no hay reproche en el juicio de tus labios. R/

3. Crea en mí, oh Dios, un corazón puro,
renueva en mi interior un firme espíritu.
No me rechaces lejos de tu rostro
ni me retires tu espíritu santo. R/

SEGUNDA LECTURA: Rom 5:12-19

Por ser descendientes de Adán nos sentimos inclinados hacia el pecado y la muerte. Por ser discípulos de Jesús estamos llamados a la vida auténtica. El cristianismo, sin negar nuestro pecado y nuestra inclinación al mal, mantiene siempre viva la esperanza de la salvación.

VERSICULO: Mt 4:4

No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

 

EVANGELIO SEGUN SAN MATEO: Mt 4:1-11

Las tres tentaciones en el desierto, aunque se formulen de modo diferente, tienen una misma finalidad: hacer que Jesús deje de confiar en Dios Padre. Los cristianos de todos los tiempos podemos ver reflejada nuestra propia experiencia de tentación en este relato evangélico.