
Domingo 12 De Julio De 2026
Todos sabemos lo que significa escuchar algo importante… y dejar que se nos escape. Un mensaje que ignoramos, un consejo que no seguimos, o una verdad que no dejamos entrar en el corazón. Las lecturas de hoy nos recuerdan que la Palabra de Dios puede ser así: poderosa y vivificante, pero fecunda solo cuando nuestro corazón está abierto.
Isaías nos dice que la Palabra de Dios es como la lluvia: siempre trae vida. San Pablo afirma que toda la creación espera que Dios renueve el mundo. Y Jesús, en la parábola del sembrador, nos muestra que nuestro corazón puede parecerse a distintos tipos de tierra.
Si escuchamos, acogemos su Palabra y dejamos que guíe nuestras decisiones, dará fruto en nuestra vida.
ORACION COLECTA

Oh Dios, que diriges tu llamada a todos los hombres, hoy también nosotros, como la gente junto al mar de Galilea, escuchamos la palabra de Jesús. Haz que sepamos acogerla profundamente en nuestro corazón, como verdadero anuncio de alegría. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA: Is 55:10-11
El profeta Isaías nos habla del poder de la palabra de Dios. La palabra de Dios, como la lluvia, produce vida allí donde es aceptada.
SALMO RESPONSORIAL: Sal 65:10, 11-12, 13-14
R/ LA SEMILLA CAYÓ EN TIERRA BUENA Y DIO FRUTO.
Tú visitas la tierra y le das agua,
tú haces que dé sus riquezas.
Los arroyos de Dios rebosan de agua
para preparar el trigo de los hombres.
R/
Preparas la tierra, regando sus surcos,
rompiendo sus terrones;
las lluvias la ablandan
y bendices sus siembras.
R/
Coronas el año de tus bondades,
por tus senderos corre la abundancia;
las praderas del desierto reverdecen,
las colinas se revisten de alegría.
R/
SEGUNDA LECTURA: Rm 8:18-23
San Pablo nos invita a mirar al mundo con esperanza. A pesar de todos los sufrimientos y de todos los problemas, la última palabra sobre la historia la tiene Dios.
ALELUYA
Aleluya, aleluya.
La semilla es la Palabra de Dios. El sembrador es Cristo. Quien la encuentra, vive para siempre.
Aleluya.
EVANGELIO SEGUN SAN MATEO: Mt 13:1-23 △ Mt 13:1-9
Jesús presenta la parábola del sembrador, mostrando cómo Dios esparce generosamente su Palabra en todas partes, esperando que arraigue en los corazones que están dispuestos a escucharla.
