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Domingo De Pentecostés

 

5 De Junio De 2022

 

El Espíritu presente en el inicio de la vida pública de Jesús, está presente también en el inicio de la actividad misionera de la Iglesia y también en la vida de todo cristiano. Ese espíritu es el portador del don de la paz, y es el mensajero del perdón y del amor del Señor.

 

ORACION COLECTA

Oh Dios, que por tu misterio de Pentecostés santificas a tu Iglesia, extendida por todas las naciones, derrama los dones de tu Espíritu sobre todos los confines de la tierra y no dejes de realizar hoy, en el corazón de tus fieles, aquellas mismas maravillas que obraste en los comienzos de la predicación evangélica. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

PRIMERA LECTURA: Hch 2:1-12

La primera lectura nos relata la venida del Espíritu Santo sobre los discípulos de Jesús. Meditemos el relato recordando que también nosotros hemos recibido el Espíritu Santo. También nosotros nos envía el Espíritu a proclamar la buena noticia de la salvación.

 

SALMO RESPONSORIAL
R/ ENVIA TU ESPÍRITU, SEÑOR, Y REPUEBLA LA FAZ DE LA TIERRA. ALELUYA

 

  1. ¡Bendice al Señor, alma mía!
    ¡Eres muy grande oh Señor, mi Dios!
    ¡Señor qué numerosas son tus obras!
    ¡De tus criaturas la tierra está repleta!
     
  2. Si escondes tu cara, quedan anonadados
    Recoges su espíritu, expiran y retornan a su polvo.
    Si envías tu espíritu, son creados
    Y así renuevas la faz de la tierra.
     
  3. ¡Que la gloria del Señor dura por siempre
    Y en sus obras el Señor se regocije!
    Ojalá que le agrade mi poema,
    Yo, como sea, me alegro en el Señor. 

 

SEGUNDA LECTURA: Rm 8:8-17

Ser hijos de Dios es vivir como Jesús, es dejarnos guiar por su Espíritu y compartir su suerte.

 

ALELUYA

Aleluya

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor.

Aleluya, aleluya.

 

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN

El Espíritu guía a los discípulos de Jesús para que puedan continuar su misión: la misión de sanar a los enfermos, consolar a los tristes, reconciliar a los hombres entre ellos y con Dios. Pidamos la gracia de ser siempre fieles a la voz del espíritu de Dios.

 

 

Pedagogía De La Memoria

 

 

Celebramos hoy la “Fiesta del Pentecostés”, es decir la “Venida del Espíritu Santo” sobre los Apóstoles que estaban reunidos con María en el Cenáculo después de la Ascensión de Jesús al cielo.

Nos dicen los libros de los “Hechos Apóstoles” primero y luego el “Evangelio de San Lucas, que de repente por la ventana entró un fuerte “viento” y unas como “llamas” de “fuego” se posaron sobre sus cabezas.

Entonces fueron llenados del fuego del Espíritu Santo y salieron ya sin miedo alguno afuera a predicar el Evangelio de que Jesús muerto en la cruz, había resucitado, como él había prometido antes en la noche de la “Última Cena”.

Creo que no es necesario esto porque ya lo sabéis.

Pero aquí va mi homilía a la que llamo “pedagogía de la memoria” El Espíritu Santo recordó a los Apóstoles todo lo que él había prometido.

Ese “Paráclito” dicho en griego, tal como lo llama San Juan evangelista narrando aquella Última Cena” del Señor, significa “Consolador”, y es también el “Pedagogo” de nuestra memoria.

El Espíritu Santo enseña porque es estímulo para recordar la profundidad de las Palabras y promesas del Señor, el misterio pascual como decimos nosotros.

La principal dificultad para conocer y apreciar al Espíritu Santo radica en que no somos espíritus puros, sino encarnados.

Hoy día, además, vivimos inmersos en una civilización de la imagen y de los sentidos en general.

El materialismo reinante, antípoda de la labor del Espíritu.

Hoy día recibimos al Espíritu Santo como el regalo final que nos hace Jesús: “Os conviene que yo me vaya, pues así vendrá a vosotros el Consolador”.

Fijémonos en la palabra de Jesús, que sustituye su presencia con la del Espíritu Santo.

Si el cuerpo sin alma está muerto, la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo, estaría muerta sin la presencia vivificante del Espíritu Santo.

Su gracia divina nos hace a nosotros hijos de Dios.

El Espíritu Santo cumple su triple misión: ilumina, da calor, purificación.

Está siempre en movimiento dinámico.

San Antonio de Padua, en uno de sus Sermones dijo: “Vieron aparecer unas lenguas como llamaradas de fuego.

Unas lenguas, las de la serpiente, las de Adán y Eva, habían hecho entrar en este mundo la muerte.

Por eso, el Espíritu aparece en forma de lenguas, oponiendo a lenguas, lenguas curando a través del fuego el veneno mortal.

Y empezaron a hablar.

Este es el signo de la plenitud, el vaso lleno hasta rebosar, el fuego que no se puede contener.

Estas diversas lenguas son las diferentes lecciones que nos ha dejado Cristo: la humildad, la pobreza de espíritu, la obediencia.

Hablamos estas lenguas diversas cuando damos ejemplo de estas virtudes al prójimo.

La palabra es vida cuando hablan las obras.

¡Hagamos hablar a las obras! Termino con esta poesía hispanoamericana: VIENTO SAGRADO Sobre el ansia marchita, sobre la indiferencia que domina, hay un sagrado viento que se agita; un milagroso viento, de fuertes alas y de firme acento, que a cada corazón infunde aliento.

Viene del mar lejano, y en su bronco rugir hay un arcano que flota en medio del silencio humano, Viento de profecía, que a las tinieblas del vivir envía la evangélica luz de un nuevo día.

Viento que en su carrera sopla sobre el amor, y hace una hoguera; que enciende en caridad la vida entera; viento que es una aurora.

 


 

j.v.c.

 

 

 
 
1509045

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