See other templates

 

Cuarto Domingo De Pascua

 

8 De Mayo De 2022

 

El tema de la liturgia de hoy es: Amor, Respuesta y Vida. Quienes escuchan la voz de Cristo y le siguen recibirán la vida eterna y nadie ni nada los arrebatará de la mano del Padre. Pablo y Bernabé anuncian este mensaje para que todos puedan escucharlo. Los que han sabido sobrellevar con fe las tribulaciones de la vida estarán ante el trono de Dios.

 

ORACION COLECTA

Oh Dios, fuente de la salvación, Jesús, el auténtico cordero pascual, aceptó voluntariamente el sufrimiento para darnos vida a todos. Te pedimos, para todos los que celebramos juntos la Pascua del Señor, que nos llenes del amor y de la vida de Cristo. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

PRIMERA LECTURA: Hch 13:14, 43-52

La sinagoga judía rechaza a Pablo, pero su partida hacia los gentiles es la ocasión para que muchos pueblos nuevos escuchen la buena noticia del evangelio. Pidamos al Señor que también nosotros seamos testigos de su Palabra cualquiera sea el lugar o la situación en la que nos encontremos.

 

SALMO RESPONSORIAL
R/ SOMOS SU PUEBLO Y OVEJAS DE SU REBAÑO

  1. Sirvan al Señor con alegría,
    Lleguen a él, con cánticos de gozo. R/
     
  2. Sepan que el Señor es Dios, él nos hizo
    y nosotros somos suyos, su pueblo
    y el rebaño de su pradera. R/
     
  3. “Sí, el Señor es bueno, su amor dura por siempre,
    Y su fidelidad por todas las edades”. R/

 

SEGUNDA LECTURA: Ap 7:9, 14-17

El libro del Apocalipsis nos recuerda que Jesús resucitado es Cordero y Pastor. Se ofreció en la cruz como sacrificio por todos, y resucitado, es guía que conduce a su pueblo por el desierto y el dolor de la vida diaria, hacia las aguas de vida eterna.

 

ALELUYA: Jn 10:14

Yo soy el buen Pastor, conozco a mis ovejas y las mías me conocen.

 

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN: Jn 10:27-30

Los que son de Jesús escuchan su voz; tienen siempre presente su mensaje y procuran vivirlo con fidelidad.

 

“EL BUEN PASTOR”

 

Este domingo ha sido calificado como el “domingo sacerdotal”, porque Jesús se presenta como el “buen Pastor” que apacienta a sus ovejas con estas palabras en el evangelio de san Juan: “Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen”. Esta la función que reciben todos los sacerdotes hasta la fecha: “ser pastores con olor de ovejas”, dice el Papa Francisco. Y para cumplir esta función el sacerdote tiene que ser un hombre de oración. Pero también nos dijo otro el primer papa que fue San Pedro y también luego San Pablo que todos los fieles participan en la triple misión de Jesús: “sacerdotal, profética y evangélica”, expresión que el Concilio Vaticano II afirmó en su Constitución sobre la Iglesia.

¿Cómo orar? ¿Cómo participar en esa misión sacerdotal de todos? Respuesta: primero “orando bien”: “una atención amorosa” ante Dios, ante Jesús en el Sagrario que nos dice: “Yo estoy aquí metidito en esta forma de pan”. Y encima de eso cuando comulgamos: “comemos y bebemos a Jesús y Él nos come” (manducare et manducari”, dice en latín san Agustín). Nos convertimos en instrumentos de Jesús: Él piensa, habla y actúa por medio de nosotros.

Pero lo curioso por así decir es que Jesús es al mismo tiempo que Pastor el Cordero que quita el pecado del mundo, que da su vida por sus ovejas”, nos dirá también San Juan en el evangelio (cap.10) y en la segunda lectura de hoy tomada del Apocalipsis: “porque el Cordero que está delante del trono será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas. Y Dios enjugará las lágrimas de sus ojos”.

La segunda respuesta a la pregunta de “participar en esa misión sacerdotal de todos los cristianos” se muestra en la caridad hacia el prójimo: hacia los miembros de la familia y ante los amigos y demás personas con las que nos encontramos sean vecinos o en la escena del trabajo con sonrías, palabras de aliento, siendo así colaboradores de Cristo Sacerdote, Pastor y Cordero que da su vida por sus ovejas.

San Juan de la Cruz dice que “la sonrisa es como un granito de mostaza”, es decir que el buen humor alegra alrededor de quien lo tiene. Y yo añadiría: “el humor es una cualidad del amor”. San Gregorio Magno en una de sus homilías dijo: Yo os doy la vida eterna “El Señor dijo: Mis ovejas escuchan la voz, y yo los conozco; ellas me siguen y yo les doy vida eterna. Sobre el mismo tema, dijo un poco más adelante; Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo, entrará y saldrá y encontrará pasto. Entrará por la fe, él saldrá pasando de la fe hacia la visión cara a cara, de la creencia a la contemplación, y encontrará un pasto a su llegada al festín eterno.

Las ovejas del Buen Pastor encuentran, por tanto, el pasto, pues todos los que lo siguen con un corazón humilde son alimentados con el pasto de las praderas eternamente verdes. Y ¿cuál es el pasto de esas ovejas, si no las alegrías interiores de un paraíso eternamente verde? El pasto de los elegidos es el rostro de Dios, siempre presente; y cuando lo contemplamos sin interrupción, el alma se sacia sin fin de un alimento de vida, Busquemos, pues, hermanos queridos, este pasto, en el que encontraremos nuestra alegría, fruto de esa fiesta que se celebra en el cielo por tantos de nuestros conciudadanos. Que su júbilo nos estimule... ¡Despertemos nuestras almas, hermanos míos! Que nuestra fe sienta el calor de aquello en lo que creemos, que los bienes de lo alto enciendan nuestros deseos. Amar así es estar en camino. No dejemos que ninguna prueba nos desvíe de la felicidad de esta fiesta interior, porque si deseamos llegar a la meta que nos hemos fijado, ninguna dificultad puede disuadir ese deseo. No dejemos que nos seduzcan falsas victorias. Sería estúpido el viajero que, deslumbrado por el espectáculo del maravilloso paisaje, olvide a mitad del camino el destino de su viaje”. Termino con una poesía de Luis de Góngora.

 

Oveja perdida, ven

 

Oveja perdida, ven
sobre mis hombros, que hoy
no sólo tu pastor soy
sino tu pasto también.
Por descubrirte mejor
cuando balabas perdida,
dejé en un árbol la vida,
donde me subió el amor.
Si prenda quieres mayor,
mis obras hoy te la den.
Pasto, al fin, hoy tuyo hecho,
¿qué dará mayor asombro,
o el traerte yo en el hombro,
o el traerme tu en el pecho?
Prendas son de amor estrecho
que aun los más ciegos las ven.”


 

j.v.c

 

 
1467356

Te esperamos en el Centro Loyola

Actividades del Centro Loyola

Volver