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A partir del 21 de Junio y hasta nuevo aviso, todos aquellos que deseen participar en la misa dominical, deben inscribirse cada semana:

Por favor lean las INDICACIONES para tal efecto, publicadas en la página Web 

Decimocuarto Domingo Del Tiempo Ordinario

 

5 de julio de 2020

TEXTOS BIBLICOS PARA LA LITURGIA EUCARÍSTICA

El Mesías humilde anunciado por el profeta y llamado a establecer un orden de paz en todo el mundo es Cristo, que enseña a los sencillos de corazón los misterios de su Reino invitándoles a buscar en él el descanso. Los que le siguen poseen ya las simientes de la vida, y el Espíritu habita en ellos.

 

ORACION

Padre nuestro, Señor de cielos y tierra, tu Hijo Jesús siempre ofrece su descanso el que está cansado por el peso de la vida. Haz que los aquí reunidos sepamos llevar la paz de Cristo a un mundo agobiado por las luchas y los problemas. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen

 

PRIMERA LECTURA: Za 9:9-10

El profeta anuncia la llegada de un rey humilde y sencillo. Un rey que nos enseñara que la mansedumbre y justicia son armas mucho más poderosas que la fuerza y el engaño.

 

SALMO RESPONSORIAL: Sal 145:8-9, 10-11, 13-14

R/ TE ENSALZARE, DIOS MIO, MI REY, BENDECIRE TU NOMBRE POR SIEMPRE JAMAS.

 

  1. Te celebro, oh Rey mi Dios,
    Y bendigo tu nombre para siempre.
    Deseo bendecirte cada día,
    Alabare tu nombre para siempre. /R
     
  2. El Señor es ternura y compasión,
    Paciente y lleno de amor.
    El Señor es bondad para con todos,
    Sus ternuras están en todas sus obras. /R
     
  3. Te den gracias, Señor, todas tus obras,
    Te bendigan tus amigos;
    Que hablen de la gloria de tu reino
    Y anuncien tus hazañas. /R
     
  4. Fiel es el Señor en todas sus palabras,
    y bondadoso en todas sus obras.
    Sostiene el Señor a todos los que caen,
    a los que están encorvados endereza. /R

 

 

SEGUNDA LECTURA: Rm 8:9, 11-13

El apóstol San Pablo nos recuerda que en nuestros corazones habita el Espíritu Santo y nos invita a vivir guiados por su voz.

 

ACLAMACION DEL EVANGELIO Mt 11:25

Aleluya, aleluya. Te doy gracias, Padre, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. Aleluya

 

EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO Mt 11:25-30

Solamente los humildes pueden ser sabios en las cosas de Dios. Escuchemos la lectura del evangelio de San Mateo y pidámosle a Jesús nos haga buenos discípulos suyos.

 

 

TEMA “CAMINAR EN LA HUMILDAD Y ACCIÓN DE GRACIAS”

Jesús en el evangelio de este domingo nos invita a ir hacia él todos “los que estáis cansados” y nos da la razón para ello: “encontraréis vuestro descanso, porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera”.

Jesús “manso y humilde de corazón” nos llama a caminar con él, con confianza y acción de gracias por todo. Jesús mismo nos da el ejemplo con esas palabras: “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y tierra”. Modelo de adoración y de agradecimiento a Dios. San Pablo VI dio esta sorprendente definición: “El cristiano es el hombre de la acción de gracias”. Así lo entendió la primera cristiana, María, siguiendo el ejemplo de Cristo, con su magnificat de agradecimiento a Dios. Así lo debe ser todo bautizado. “Todo hombre o mujer ha sido creado para alabar, reverenciar” y dar gracias a Dios, en actitud constante. ¿Por qué da gracias Jesús al Padre en el pasaje evangélico de hoy? “Porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla”. Como el Maestro, también los cristianos debemos agradecer a Dios la revelación del Reino a los pequeños.

El estilo de Jesús fue el de la humildad. Nacimiento pobre en Belén, trabajo artesano en Nazaret, vida pública sencilla, coronada por el fracaso de una muerte en cruz. Como hizo también María en su cántico de alabanza, que agradeció a Dios el haber “mirado la pequeñez de su esclava”.

Otro motivo de agradecimiento en la oración es la bondad de Jesús hacia nuestras penas. “Venid a mí, todos los cansados y agobiados, y yo os aliviaré”.

Cansados por las desilusiones de las incomprensiones, por el peso de los fracasos, del ambiente mezquino, de la injusticia, de la falsedad, de la desconfianza. Estamos cansados porque no tenemos el coraje de llevar adelante los ensueños, porque caminamos sin rumbo, sin mirar al futuro con ilusión, esperanza y acrecimiento, porque Jesús camina delante y nos abre el camino.

El monje San Silvano del Monte Athos (1866-1938) dice en sus escritos:

Venid a mí, todos los que estáis cansados y agobiados

El Señor ama a los hombres, pero permite que sean probados. De esta manera pueden reconocer su impotencia y humillarse y, gracias a su humildad, recibir el Santo Espíritu. Y con el Santo Espíritu todo va bien, todo se llena de gozo. El humilde estará contento con todo lo que le pueda suceder, porque el Señor es su riqueza y su gozo; todos los hombres quedarán sorprendidos de la belleza de su alma.

Tu dices: “Mi vida está llena de sufrimientos”. Pero yo te contestaré, o mejor dicho, será el mismo Señor el que te diga: “Sé humilde y verás como tus pruebas se cambian en descanso”, hasta el punto de que te sorprenderás de ti mismo y te dirás: “Por qué en otro tiempo estaba yo tan atormentado y afligido?”. Ahora eres feliz porque has llegado a ser humilde y has recibido la gracia divina; ahora, incluso cuando te encuentres solo con tu pobreza, el gozo no te abandonará porque tienes en tu alma la paz que nos prometió el Señor cuando dijo: Mi paz os doy. De esta manera el Señor da su paz a todas las almas humildes.

Termino con la poesía del navarro Patxi Loidi (Hermano Marista nacido en 1929) titulada: Vos sois el Dios de los pobres

 

Vos sois el Dios de los pobres,
el Dios humano y sencillo,
el Dios que suda en la calle,
el Dios de rostro curtido.
Por eso es que te hablo yo,
así como habla mi pueblo,
porque sois el Dios obrero,
el Cristo trabajador.
Vos vas de la mano con mi gente,
luchas en el campo y la ciudad,
haces fila allá en el campamento
para que te paguen tu jornal.
Vos coméis raspando allá en el parque,
como Eusebio, Pancho y Juan José,
y hasta protestas por el sirope
cuando no te echan mucha miel.
Yo te he visto en un caramanchel,
te he visto vendiendo lotería
sin que te avergüence ese papel.
Yo te he visto en las gasolineras
con guantes de cuero y overol.
chequeando las llantas de un camión
y hasta patrullando carreteras

j.v.c.
 

 

 

 

 
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